Hasta siempre, Babe…
Babe fue un cerdito feliz desde el día en el que llegó a su nueva casita en el campo ilicitano… Disfrutaba correteando por la hierba… comía todo aquello que era comestible, y lo que no, también… retozaba en el barro… se tumbaba al sol, mientras su mejor amigo, Goliat, le mordisqueaba el rabo o las orejas… Qué imágenes tan tiernas… Las recuerdo como si hubieran sucedido ayer mismo…
Pero Babe fue creciendo… y como a todo cerdito, le llegó su San Martín… Y yo no pude hacer nada, no pude salvarle de su verdugo… En este día gris, frío y lluvioso, el pequeño Babe nos abandonó… Pero siempre le recordaremos, dócil y alegre, agazapado en la hierba…
Edited: octubre 12th, 2007


